26 September, 2006
Martes, 26 de Septiembre de 2006

El párroco de mi pueblo, ese gran sodomita

He estado leyendo un artículo sobre un obispo norteamericano envuelto en un asunto de pederastia, que dejó su cargo por causa del escándalo pero que ahora se dedica a participar en conferencias. No sé qué tipo de conferencias son esas, supongo que alguna organizada por Dodotis o Nutribén. Sin duda este hombre sabe mucho de la infancia, él sí que conoce cómo son los niños por dentro.

Este caso, que es uno entre miles, me ha llevado a iniciar una bonita campaña: la he llamado "ACUSA A TU PÁRROCO". Como la Iglesia encubre a sus sacerdotes, se trata de acusar de pedofilia a cardenales, obispos y otros cargos eclesiásticos, eligiéndolos al azar. De esta forma compensamos la falta de información sobre abusos sexuales, y además nos divertimos mucho. Para empezar, dentro de poco voy a publicar un interesantísimo libro que he escrito, del cual os adelanto en exclusiva la portada:

 
  

SACRISTÍA Y SODOMÍA, ¡QUÉ ALEGRÍA!
Creo que es el mejor título de un libro jamás creado, supongo que en eso todos estamos de acuerdo. Se puede observar también el cuidado diseño, una combinación de colores y una disposición de elementos muy del agrado vaticano, que seguro causará furor en los círculos eclesiásticos. Seguro que se vende muy bien en la próxima edición del Foro de la Familia. 

El contenido es una lista de nombres de sacerdotes a los que señalo con el dedo como pedófilos y acosadores en general, una especie de listín telefónico de salidos en el que constan curas y demás con sus respectivas diócesis. La veracidad de los datos será muy cuestionada, pero eso da igual… por lo menos a ellos nunca les ha importado una mierda.

Me he centrado en el abuso de niños y seminaristas, pero es conveniente hacer mención también a esas jovenzuelas que pasean por las catequesis, y que no son plato de mal gusto para ningún párroco bien avenido. He aquí un vídeo que documenta uno de estos casos:

(clic sobre la imagen)

El amigo Bigotitos siguió intentándolo incluso años después, veámoslo:

 

Las técnicas clásicas nunca fallan. Se puede apreciar que los actores no están muy bien caracterizados como cristianos, pero es lo que tiene un presupuesto limitado como el mío, hay que contratar a los primeros que bajan del camión.

En fin, desde aquí os animo a que os unáis a la campaña "ACUSA A TU PÁRROCO". Por un ojete libre de Iglesia.